Autor: César Lévano
Sendero del uno por mil
La marcha senderista del lunes 14 en San Marcos ha tenido rasgos y efectos curiosos: no reunió más de 30 personas; sirvió para azuzar el afán represivo de Alan García, su régimen y sus siervos; tendió una cortina de humo para ocultar protestas sobre el gas; alimentó el silencio sobre las elecciones fraudulentas en esa Universidad y respecto el acentuado proceso de descomposición de tercios estudiantiles.La marcha indica que, si Sendero Luminoso es un movimiento en agonía, en San Marcos es una minoría más insignificante que nunca. Que sólo pudiera reunir 30 manifestantes (o “cerca de 50”, como dicen algunos medios) en un centro de estudios con 30 mil alumnos indica el tamaño de su fracaso.Sendero nunca ha sido fuerte en San Marcos. Lo puedo atestiguar como profesor que atravesó los años en que el senderismo cortaba la luz de la Ciudad Universitaria dos o tres veces por semana, y pintarrajeaba muros interiores y exteriores.Para eso había un centro: la vivienda estudiantil. Se sabe que ahora han vuelto a ocupar espacio allí. Cierta noche, cuando dictaba clase en un aula con 124 alumnos presentes, con acta firmada, irrumpió un profesor, vocero estridente del senderismo. Me pidió dirigirse a los estudiantes, a nombre de un pequeño grupo de mineros en huelga. Le repliqué que no podía interrumpir mi labor académica y que, en todo caso, iba a consultar a los alumnos. Lo dije en voz muy alta. En la sala estalló un grito: “¡Fuera!”. El profesor se retiró, no sin amenazarme de muerte. Después, el sujeto se vendió a las autoridades impuestas por Fujimori, que incluso le costearon un viaje a España. Ha sido luego congresista por UPP y, en su más reciente cambio de camiseta, milita en Solidaridad Nacional.Su nombre es José Saldaña.Mi idea es dejar constancia de que Sendero nunca ha sido fuerte en San Marcos. No dudo de que entonces hubo autoridades y profesores que se confabularon con ese grupo, por oportunismo o por cobardía. En estos días, en la Facultad de Letras, parte del tercio estudiantil se abstuvo a la hora de elegir decano. Era una forma de votar a favor del candidato del oficialismo, traicionando su radicalismo verbal y el acuerdo de un referéndum estudiantil.Anoche, el alumnado de Letras se reunió en asamblea general para exigir que ese sector del tercio renuncie. Proyecta marchar hoy, a las 11 de la mañana, hacia el rectorado, ataviados con polo blanco. Quieren reafirmar la convicción con que rechazaron el ingreso de la marcha senderista a la Facultad de Letras.ALERTA. Hace tres semanas, cuando hablamos del fraude en San Marcos, un personaje notable me advirtió: el APRA busca crear desorden allí, para entonces intervenir. Quiere adueñarse de la Universidad más importante del Perú.
sábado, 19 de junio de 2010
jueves, 3 de junio de 2010
La Guerra Interna del Perú
Dicen que al calentar el metal termina por dilatarse y al ejercer presión sobre el gas comprimido, terminan sus partículas por dispersarse con gran violencia. Yo escuché una vez (o de repente lo pensé) que si alguien oprime a un hombre y es tratado de una manera no salomónica, este termina por sublevarse; y quizá buscará su dignidad por medidas diplomáticas o quizá mediante una naturaleza violenta que todos tenemos dentro, y salga a la luz en una medida otra vez egoísta o quizá no.
Eran unos años de crisis política y económica deprimente la que vivía el Perú cuando Sendero Luminoso y el MRTA, hicieron saber de su existencia.
En una medida desesperada talvez. Para evitar esa desigualdad de clases sociales que bien marcada aquejaba al país. Iban estos partidos rebeldes y llenos de agallas en busca del bien común, de igualdad, de esa perfecta comunidad utópica que es muy difícil de lograr.
Había llegado la hora de que la voz del débil se haga escuchar, que el campesino oprimido tome el control de sus feudos, de su libertad, de su derecho, de su emancipación a este sistema capitalista alienado en el que estaba inmerso el país.
Y así como en el Mito de las Cavernas de Platón, existía el más apto para romper las cadenas que limitaban a los hombres a ver sombras y acercarse este a la luz. Eran los intelectuales quienes despertaban en si la indignación de esta vida peruana, logrando ver así algo de luz.
En busca de este anhelo fueron conglomerando a seguidores con la misma forma de pensar. Buscando soluciones para esta situación.
Pero hubo quienes rompieron con esta linealidad del pensamiento comunista, aplicando el terror para hacer llegar sus ideas más allá de sus fronteras intelectuales.
El pensamiento comunista no es apocalíptico como algunos ingenuos lo ven. Es desear desdeñar de la sociedad el egoísmo y todo beneficio que acapare a un solo sector social.
Y quizá como dicen que la guerra es la partera de la historia, era necesario un levantamiento armado para dar un vuelco a la historia del Perú.
Pero como siempre, nuestro país no estaba preparado para esto. Como en los años de la emancipación, que nunca estuvo el Perú preparado para una constitución, pues era el mandatario de cada entonces quien la modificaba de acuerdo a su conveniencia.
El país no estuvo preparado como China y Rusia para un acontecimiento similar que cambiara todo su sistema político, económico y social. E incluso los mismos personajes que dirigían estos grupos populares revolucionarios en el Perú mostraron su incompetencia al actuar en medidas desesperadas al no ser escuchados en su totalidad y terminaron por aplicar el terror. Mediante ajusticiamientos que vulneraban el pudor del pueblo, amenazas, asesinatos, reclutamiento de niños, e impartición de doctrinas por la fuerza.
El mismo terror que los dos más asquerosos gobiernos de entonces (Alan garcía y Alberto Fujimori) aplicaron mediante las fuerzas armadas, en su intento supuestamente excelente de erradicar el terrorismo. Usando estrategias de adoctrinamiento de guerra que perjudicaban a los pobladores de las serranías, quienes estaban lejos de poder defenderse y terminaban en una indecisión por el temor de salvar sus vidas.
Los militares o Sinchis (palabra que aún recuerdo era la agrupación de los militares, policías y demás fuerzas armadas bajo un mismo rango) que representaban al terrorismo de estado, violaron a las mujeres, robaron el esfuerzo de los pobladores en su afán de conseguir alimentos, se atribuyeron la potestad de asesinar a quienes ellos creían terroristas y enterrar los cuerpos en fosas comunes.
Cave hacer saber que de entre los partidos populares sendero luminoso y MRTA, los diferenciaba también el concepto de guerrilla. El MRTA era un grupo guerrillero, con uniforme parecido al militar y respetaban códigos de guerra, los cuales las mismas fuerzas armadas dejaron de respetar. Códigos como asistencia al herido de bandos contrarios en momentos de tregua y el respeto de las vidas civiles, que Sendero Luminoso tampoco obedeció.
Ahora ¿quien atentó más contra el derecho a la vida? Creo que todos tuvieron la culpa en este conflicto armado, al olvidarse de las esencias de sus labores.
Tanto en la defensa de la vida, ideales y principios éticos.
Aunque hoy me indigna que solamente los peces gordos del terrorismo popular estén encerrados bajo prisión. Y a excepción de Fujimori que cumplirá una condena demasiado bondadosa. Queda aún un pez gordo y exageradamente gordo que representó el terrorismo de estado, jugando a gobernar el Perú.
Hoy es Fujimori quien se atribuye el hecho de la erradicación del terrorismo, pero se limpia las manos de los casos del Grupo Colina a quien él mismo dirigió. Sin contar que tomó el control total de las fuerzas armadas, estas que cometieron genocidios ordenados por el gran presidente. Aquel que nunca participó en la captura de Abimael Guzmán. Debido a que la impecable labor independiente del servicio de inteligencia a manos de ketín Vidal logró sin violencia alguna, la captura del siglo.
Ketín Vidal dijo en un juicio que: “quien responde con actos terroristas a los mismo terroristas es también uno de ellos”.
Me agrada la idea de recordar estos años de terror como un motivo reflexivo que nos abra los ojos a la realidad. Y agradezco por eso a mi Universidad.
Pero lo que se remite a los libros no es más que los hechos vividos por la experiencia misma. Seguiré escribiendo sobre esto en la medida que mi sensibilidad acepte que pueda recordar.
Eran unos años de crisis política y económica deprimente la que vivía el Perú cuando Sendero Luminoso y el MRTA, hicieron saber de su existencia.
En una medida desesperada talvez. Para evitar esa desigualdad de clases sociales que bien marcada aquejaba al país. Iban estos partidos rebeldes y llenos de agallas en busca del bien común, de igualdad, de esa perfecta comunidad utópica que es muy difícil de lograr.
Había llegado la hora de que la voz del débil se haga escuchar, que el campesino oprimido tome el control de sus feudos, de su libertad, de su derecho, de su emancipación a este sistema capitalista alienado en el que estaba inmerso el país.
Y así como en el Mito de las Cavernas de Platón, existía el más apto para romper las cadenas que limitaban a los hombres a ver sombras y acercarse este a la luz. Eran los intelectuales quienes despertaban en si la indignación de esta vida peruana, logrando ver así algo de luz.
En busca de este anhelo fueron conglomerando a seguidores con la misma forma de pensar. Buscando soluciones para esta situación.
Pero hubo quienes rompieron con esta linealidad del pensamiento comunista, aplicando el terror para hacer llegar sus ideas más allá de sus fronteras intelectuales.
El pensamiento comunista no es apocalíptico como algunos ingenuos lo ven. Es desear desdeñar de la sociedad el egoísmo y todo beneficio que acapare a un solo sector social.
Y quizá como dicen que la guerra es la partera de la historia, era necesario un levantamiento armado para dar un vuelco a la historia del Perú.
Pero como siempre, nuestro país no estaba preparado para esto. Como en los años de la emancipación, que nunca estuvo el Perú preparado para una constitución, pues era el mandatario de cada entonces quien la modificaba de acuerdo a su conveniencia.
El país no estuvo preparado como China y Rusia para un acontecimiento similar que cambiara todo su sistema político, económico y social. E incluso los mismos personajes que dirigían estos grupos populares revolucionarios en el Perú mostraron su incompetencia al actuar en medidas desesperadas al no ser escuchados en su totalidad y terminaron por aplicar el terror. Mediante ajusticiamientos que vulneraban el pudor del pueblo, amenazas, asesinatos, reclutamiento de niños, e impartición de doctrinas por la fuerza.
El mismo terror que los dos más asquerosos gobiernos de entonces (Alan garcía y Alberto Fujimori) aplicaron mediante las fuerzas armadas, en su intento supuestamente excelente de erradicar el terrorismo. Usando estrategias de adoctrinamiento de guerra que perjudicaban a los pobladores de las serranías, quienes estaban lejos de poder defenderse y terminaban en una indecisión por el temor de salvar sus vidas.
Los militares o Sinchis (palabra que aún recuerdo era la agrupación de los militares, policías y demás fuerzas armadas bajo un mismo rango) que representaban al terrorismo de estado, violaron a las mujeres, robaron el esfuerzo de los pobladores en su afán de conseguir alimentos, se atribuyeron la potestad de asesinar a quienes ellos creían terroristas y enterrar los cuerpos en fosas comunes.
Cave hacer saber que de entre los partidos populares sendero luminoso y MRTA, los diferenciaba también el concepto de guerrilla. El MRTA era un grupo guerrillero, con uniforme parecido al militar y respetaban códigos de guerra, los cuales las mismas fuerzas armadas dejaron de respetar. Códigos como asistencia al herido de bandos contrarios en momentos de tregua y el respeto de las vidas civiles, que Sendero Luminoso tampoco obedeció.
Ahora ¿quien atentó más contra el derecho a la vida? Creo que todos tuvieron la culpa en este conflicto armado, al olvidarse de las esencias de sus labores.
Tanto en la defensa de la vida, ideales y principios éticos.
Aunque hoy me indigna que solamente los peces gordos del terrorismo popular estén encerrados bajo prisión. Y a excepción de Fujimori que cumplirá una condena demasiado bondadosa. Queda aún un pez gordo y exageradamente gordo que representó el terrorismo de estado, jugando a gobernar el Perú.
Hoy es Fujimori quien se atribuye el hecho de la erradicación del terrorismo, pero se limpia las manos de los casos del Grupo Colina a quien él mismo dirigió. Sin contar que tomó el control total de las fuerzas armadas, estas que cometieron genocidios ordenados por el gran presidente. Aquel que nunca participó en la captura de Abimael Guzmán. Debido a que la impecable labor independiente del servicio de inteligencia a manos de ketín Vidal logró sin violencia alguna, la captura del siglo.
Ketín Vidal dijo en un juicio que: “quien responde con actos terroristas a los mismo terroristas es también uno de ellos”.
Me agrada la idea de recordar estos años de terror como un motivo reflexivo que nos abra los ojos a la realidad. Y agradezco por eso a mi Universidad.
Pero lo que se remite a los libros no es más que los hechos vividos por la experiencia misma. Seguiré escribiendo sobre esto en la medida que mi sensibilidad acepte que pueda recordar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)