lunes, 22 de febrero de 2010

¿DIOS EXISTE O NO?

Es la pregunta más polémica desde ya hace varios cientos de años. A caso no ah existido desde ese entonces hasta ahora, la persona capaz de responder esa pregunta a ciencia cierta.

A caso no es tan grande el universo y tan insignificantes nosotros, como para creer que estamos solos en el medio de la nada. Y en el caso contrario, por qué tiene que ser nuestro planeta el único que pueda tener vida y de este nacer el creador de todo.

Decir no existe Dios ofende a aquellos creyentes que han vivido experiencias asombrosas, tal vez difíciles de comprobar, pero para tal caso, ellos defienden con su vida el hecho de tener una experiencia, relativamente cercana a Dios. Tengo una admiración exagerada por sus convicciones y sus ganas de hacer las cosas de la forma más correcta. Claro que si hablamos de los verdaderos e intachables creyentes.

Decir que Dios existe y es el creador de todo cuanto se ve. Ofende y hace sentir cómo tontos, a aquellas personas que han vivido dedicados a descubrir el inicio de todas las cosas. Años de investigación y una inversión enorme de estudio. Para explicar metódicamente la chispa de energía, la chispa de vida o la chispa divina que generó la vida en este complejo universo.

Todo se resume a unos cálculos no completamente comprobados.

Al igual que creer que Dios creó el universo en “siete días”, y al hombre lo hizo de “barro”. Es difícil comprobar también que “todo” se originó de un “accidente” y que todo lo que vemos sea obra de un azar creador.

En este caso lo escépticos y los agnósticos tenemos las de ganar. No podemos afirmas completamente cuál de estas tesis son correctas, al menos no, hasta que haya una prueba completamente certera y creíble. La cual nunca va a existir, y este problema se llevará miles de años más. Claro hasta donde el agua y el sol le permitan al planeta tierra.

Entonces, ¿En qué debemos creer?: La idea de tener un creador para todo lo existente desde que el ser humano tiene uso de razón. Es en resumen la necesidad que tenemos todos de seguir a alguien más. Y cómo todas las personas tenemos defectos y morimos. Pues que mejor que seguir a algo inmortal, con una expresión física que fácil se puede confundir con lo divino.

Ahora si les doy la idea de mezclar lo sagrado con lo emocional y lo científico. Tal vez podamos crear nuestra propia religión sin necesidad de hacer una política corrupta y lucrativa dentro de alguna organización religiosa que implique poder.

Quizá los antiguos sabios bíblicos entendieron algo de lo que es la mínima parte de la materia, o lo supusieron. Y ese nombre de “Adán” no corresponde a una persona si no a un ser, una célula, sitiada en el barro, que se juntó con otra célula llamada “Eva” y así originaron la biodiversidad de elementos vivientes hasta llegar al ser humano razonable. ¿Pero quien creó esas células?

Es una idea muy fuera de lo normal la mía. Pero hay libros como la Biblia que se deben respetar, por los años de haber sido escritos o por el importante arraigo cultural que tienen en algunos países. Y sencillamente tomo el nombre de unos personajes escritos en la biblia para darle un sentido más razonable que las metáforas usadas en este sagrado y complejo libro con abundante riqueza literaria.

¿Entonces quien es Dios y quien fue Jesús?
Acá viene la explicación emocional y más importante para mí.
Yo creo, y es mi forma de sentir, que el hombre más sabio de la historia, el más puro fue Jesús. Quien fue asesinado principalmente por aquellos ascendientes de las personas que hoy se rasgan las vestiduras en el Vaticano.

Creo que Jesús dejó de existir como un verdadero rebelde, que predicó del amor y a pesar de haber sido asesinado con odio, nunca dejó de ser firme en sus convicciones. Pero algo que no creo de la muerte de Jesús es que haya resucitado, nadie lo puede hacer, la vida es una y creo q se debe vivir al extremo, cómo la vivió aquel gran maestro hace poco más de dos mil años.

Ahora todos tenemos dioses al final. Algo que nos inspira a seguir, que le da vida y razón a lo que podemos creer. Algunos son dioses malos y otros buenos, y otros simplemente son objetos inertes que nunca van a salvarte la vida ni dar la suya por ti.
Mi dios está basado en sentimientos, se podría decir. Dicen los religiosos que “Dios es amor”, y esa frase me encanta. Pero yo la pondría en otro orden; “Amor es Dios”.
El amor es el motor que hace girar al mundo, sin él, si el amor estuviese extinto, el mundo se destruye. Si se llena de odio el mundo sería el infierno. El odio, para mí, es el conocido diablo que todos dicen temer, sin saber que tal vez lo tienen cerca en cualquier pensamiento oscuro, por más pequeño que sean, pues del odio derivan todos esos anti valores, y sentimientos que percuden el alma de cualquier ser pensante.
Para mí dios o él diablo no es un ser, si no un sentimiento; fuerte, encubridor y dominante, que te hace ser mejor o peor.

Dios es el sentimiento de amor que enrumba tu vida de alguna manera correcta. Dejando de lado las diferencias, prejuicios y desigualdades sociales que están tan marcadas en nuestra “Querida sociedad” y en el mundo en sí.

sábado, 20 de febrero de 2010

¿INCOMPRENDIDO?

Los jóvenes somos personas muy complejas, de pensamientos y sentimientos confusos, los cuales son difíciles de entender. Pero a todo esto hay que saber enrumbar nuestras vidas.
Hay un momento en la adolescencia en que nos creemos los rebeldes e incomprendidos. Y de estos momentos resultan tres personas: Una es la más sencilla, sensata porque entiende que todo esto es tonto y sigue con su vida normal. Y recapacita. La segunda persona es la que se frustra toda su vida, diciendo que es una incomprendida, o una rebelde, se queja de lo injusto que es todo y no tienen al final ni una sola razón para serlo. Y la tercera persona es la que le encuentra a su incomprensión o a su rebeldía, un sentido y no se ahoga en un vaso con agua, si no que vive por un sentido, tal vez tonto y no es cómo la primera persona, más sabia en ser sencilla, pero al menos va a vivir su vida de forma intensa, sin vivir lamentándose. Con esa emoción, adrenalina y satisfacción que quizá ni uno de las otras dos personas, experimentará ni en un segundo de su absurda vida.
Elijamos que persona queremos ser, pero si quieren un concejo, la segunda persona no tiene vida…

viernes, 12 de febrero de 2010

Fujimori en el paraíso
Por César Hildebrandt

Habla de coraje el hombre al que le temblaba la voz cuando se dirigió a buscar refugio en la embajada del Japón la noche del fallido golpe del general Salinas Sedó.

Habla de honor el hombre que emputeció a la Fuerza Armada, hizo del Congreso un chiquero, suprimió el orden constitucional, desconoció su firma y hasta su huella digital con tal de no pagarle una deuda a la madre de sus hijos.

Habla de orgullo de sí mismo el sujeto que quiso ser senador japonés para obtener la inmunidad que lo librara del alcance de la ley.

Habla de responsabilidad el hombre que llenó 45 maletas de vídeos, dinero y botines diversos, tomó el avión presidencial y pasó de Brunei a Tokio (Nadie le creyó en su momento a Barba) donde pidió asilo y desde donde renunció por fax a la presidencia de la República, es mas la cínica de la Cuculiza insulto a Barba alegando que su héroe jamás haría tal cosa.

Habla de amor por la patria el jefe de una banda que saqueó las cuentas del tesoro público por un valor que los más conservadores estiman en dos mil millones de dólares.

Habla del veredicto de la historia el sujeto que estaba pescando en Iquitos cuando la policía de La DINCOTE, sin ninguna ayuda de Montesinos, capturó a Abimael Guzmán, el hombre que huyó del país tras descubrirse cómo es que Montesinos compraba esos congresistas que hoy deben estar frotándose las manos.

Qué patético pobre diablo es Fujimori. Se atribuye todos los poderes para las cosas que salieron bien, y se pinta como un presidente disminuido, desinformado e irresponsable cuando le mencionan los asesinatos que cometían los criminales a los que él felicitaba, ascendía y amnistiaba.

“Yo era comandante de Las Fuerzas Armadas en el sentido en que un entrenador de fútbol comanda al equipo”, dijo ayer destilando la esencia de su legendaria cobardía, la que sin embargo no aparentaba cuando estando en el poder se atribuía todo el éxito y manifestaba que el disponía todo como Jefe Supremo de las FFAA.

O sea que debemos alabarlo por haber “comandado” las fuerzas armadas que derrotaron al senderismo, pero debemos exonerarlo de toda responsabilidad cuando esas mismas fuerzas armadas mataban ancianos, niños y mujeres en las alturas de Ayacucho cuando ello salió a la luz.

Debemos agradecerle el haber sacado al país de la crisis económica en la que nos hundió Alan García –quien hizo tanto para que Fujimori lo sucediera-, pero tenemos que olvidar que con él todos los derechos del trabajador fueron abolidos, todo asomo de equidad fue perseguido, toda corrupción en el proceso de las privatizaciones fue posible, es decir vendió toda la riqueza de la abuelita y su cofre quedó vacío...porque quedó en manos de los corruptos.

Tenemos que decirle gracias por la paz con Ecuador –Tiwinza incluida, derechos de navegación ecuatorianos en ríos peruanos incluidos- pero no podemos recordarle su repugnante papel en la derrota peruana del Cenepa, cuando nuestros soldados carecían de logística, comunicaciones y, en muchos casos, de rancho y de zapatos y lo que es peor ocultar la entrega de 42 Km2 en la zona del Cucumaza Bumbuisa y el Yaupi Santiago.

Debemos ser gratos con su régimen porque “refundó el país” (Fujimori dixit), pero tenemos que olvidarnos de que quince de sus ministros o están presos o están con orden de captura por ladrones.

Debemos ser fujimoristas por las escuelas que sembró el Fonades, pero no debemos evocar la prensa inmunda que él creó para ensuciar a sus adversarios y, seguramente, “elevar el nivel cultural”.

Este demócrata que cerró el Congreso, este honrado que permitió la rapiña más grande de la que se tenga noticia, este ciudadano ejemplar que convirtió a un edecán en fiscal para entrar a robar maletas en la casa de Trinidad Becerra, este hombre decente que tuvo como socio a Montesinos, este estadista al que defienden sujetos como Saravá, este ángel que vivió entre alimañas, este hombre ejemplar que dio un golpe de Estado cuando su esposa, en un rapto de bendita locura, denunció los asaltos de la hermana Rosa y del cuñado Aritomi a la caja de Apenkai, este probo encubridor de Miyagusuku, esta vergüenza que grita lo que lee y juega con la voluntad de olvidar de los peruanos, este señor Fujimori, en suma, sigue siendo exactamente el mismo miserable que la miseria moral adora y hace suyo.

El secreto de Fujimori es que ha convertido en socialmente exitosos los peores vicios de la “peruanidad”: la crueldad en el tumulto, el cinismo como método y, sobre todo, la cobardía elevada a la categoría de función vital.

El triunfo de Keiko Fujimori, de darse, será el resumen vistoso de la tragicomedia nacional y una prueba de que hay países económicamente pujantes y moralmente inviables.

Es decir la misma sangre infectada corre ahora por las venas de Keiko Sofía, en su desesperado afán por intentar aspirar a La Presidencia, utiliza la millonaria reserva cínicamente robada a las arcas del estado peruano, con fines electoreros, y realmente da pena ver que existen aún muchísimos que siguen subyugados al fujimorismo y gritan sin muchas veces terminar de entender lo que vociferan y todo por haber recibido una miserable dádiva.

El poder judicial en alguna forma le ha devuelto al país algo de dignidad, y hubiera sido bueno que también investiguen y repatrien toda la millonaria caja fuerte que el inestable Alberto Kenya Fujimori, debe tener en Japón, y que finalmente lo disfrutará su oportunista esposa nipona.....y allí se cumple "NADIE SABE PARA QUIEN ROBA...perdón PARA QUIEN TRABAJA....

Seria realmente una vergüenza nacional que se permita que Keiko Sofia Fujimori se postule por lo menos como candidata presidencial. .... una señora sin ninguna experiencia laboral consecuentemente sin bases de respeto al trabajador ni al conocimiento de un solo sol logrado con el sudor de su frente, ni que decir de su supina ignorancia en geopolítica en una coyuntura del diferendo marítimo y el contencioso de la Haya, ni la percepción del manejo democrático del Estado, sin ningún programa y con una sola intención de amnistiar a su padre.

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Si te queda un poco de amor por la patria y mucha dignidad... circula este blog y haz q tus conocidos lo lean... que lo único que lleva es un refrescante toque a nuestra ingrata memoria, que permite olvidar rápidamente lo que pasa en nuestra patria.

Elijamos un Presidente que verdaderamente represente a los peruanos, no a la hija de un japonés que los mismos japoneses se averguenzan de tenerlo como compatriota, no a la hija de un delincuente comprobado, recuerda: "los hijos son reflejo de los padres".
Crees que la hija de un japonés casada con un extranjero pueda amar al Perú?, sería iluso creer que sí.