Es la pregunta más polémica desde ya hace varios cientos de años. A caso no ah existido desde ese entonces hasta ahora, la persona capaz de responder esa pregunta a ciencia cierta.
A caso no es tan grande el universo y tan insignificantes nosotros, como para creer que estamos solos en el medio de la nada. Y en el caso contrario, por qué tiene que ser nuestro planeta el único que pueda tener vida y de este nacer el creador de todo.
Decir no existe Dios ofende a aquellos creyentes que han vivido experiencias asombrosas, tal vez difíciles de comprobar, pero para tal caso, ellos defienden con su vida el hecho de tener una experiencia, relativamente cercana a Dios. Tengo una admiración exagerada por sus convicciones y sus ganas de hacer las cosas de la forma más correcta. Claro que si hablamos de los verdaderos e intachables creyentes.
Decir que Dios existe y es el creador de todo cuanto se ve. Ofende y hace sentir cómo tontos, a aquellas personas que han vivido dedicados a descubrir el inicio de todas las cosas. Años de investigación y una inversión enorme de estudio. Para explicar metódicamente la chispa de energía, la chispa de vida o la chispa divina que generó la vida en este complejo universo.
Todo se resume a unos cálculos no completamente comprobados.
Al igual que creer que Dios creó el universo en “siete días”, y al hombre lo hizo de “barro”. Es difícil comprobar también que “todo” se originó de un “accidente” y que todo lo que vemos sea obra de un azar creador.
En este caso lo escépticos y los agnósticos tenemos las de ganar. No podemos afirmas completamente cuál de estas tesis son correctas, al menos no, hasta que haya una prueba completamente certera y creíble. La cual nunca va a existir, y este problema se llevará miles de años más. Claro hasta donde el agua y el sol le permitan al planeta tierra.
Entonces, ¿En qué debemos creer?: La idea de tener un creador para todo lo existente desde que el ser humano tiene uso de razón. Es en resumen la necesidad que tenemos todos de seguir a alguien más. Y cómo todas las personas tenemos defectos y morimos. Pues que mejor que seguir a algo inmortal, con una expresión física que fácil se puede confundir con lo divino.
Ahora si les doy la idea de mezclar lo sagrado con lo emocional y lo científico. Tal vez podamos crear nuestra propia religión sin necesidad de hacer una política corrupta y lucrativa dentro de alguna organización religiosa que implique poder.
Quizá los antiguos sabios bíblicos entendieron algo de lo que es la mínima parte de la materia, o lo supusieron. Y ese nombre de “Adán” no corresponde a una persona si no a un ser, una célula, sitiada en el barro, que se juntó con otra célula llamada “Eva” y así originaron la biodiversidad de elementos vivientes hasta llegar al ser humano razonable. ¿Pero quien creó esas células?
Es una idea muy fuera de lo normal la mía. Pero hay libros como la Biblia que se deben respetar, por los años de haber sido escritos o por el importante arraigo cultural que tienen en algunos países. Y sencillamente tomo el nombre de unos personajes escritos en la biblia para darle un sentido más razonable que las metáforas usadas en este sagrado y complejo libro con abundante riqueza literaria.
¿Entonces quien es Dios y quien fue Jesús?
Acá viene la explicación emocional y más importante para mí.
Yo creo, y es mi forma de sentir, que el hombre más sabio de la historia, el más puro fue Jesús. Quien fue asesinado principalmente por aquellos ascendientes de las personas que hoy se rasgan las vestiduras en el Vaticano.
Creo que Jesús dejó de existir como un verdadero rebelde, que predicó del amor y a pesar de haber sido asesinado con odio, nunca dejó de ser firme en sus convicciones. Pero algo que no creo de la muerte de Jesús es que haya resucitado, nadie lo puede hacer, la vida es una y creo q se debe vivir al extremo, cómo la vivió aquel gran maestro hace poco más de dos mil años.
Ahora todos tenemos dioses al final. Algo que nos inspira a seguir, que le da vida y razón a lo que podemos creer. Algunos son dioses malos y otros buenos, y otros simplemente son objetos inertes que nunca van a salvarte la vida ni dar la suya por ti.
Mi dios está basado en sentimientos, se podría decir. Dicen los religiosos que “Dios es amor”, y esa frase me encanta. Pero yo la pondría en otro orden; “Amor es Dios”.
El amor es el motor que hace girar al mundo, sin él, si el amor estuviese extinto, el mundo se destruye. Si se llena de odio el mundo sería el infierno. El odio, para mí, es el conocido diablo que todos dicen temer, sin saber que tal vez lo tienen cerca en cualquier pensamiento oscuro, por más pequeño que sean, pues del odio derivan todos esos anti valores, y sentimientos que percuden el alma de cualquier ser pensante.
Para mí dios o él diablo no es un ser, si no un sentimiento; fuerte, encubridor y dominante, que te hace ser mejor o peor.
Dios es el sentimiento de amor que enrumba tu vida de alguna manera correcta. Dejando de lado las diferencias, prejuicios y desigualdades sociales que están tan marcadas en nuestra “Querida sociedad” y en el mundo en sí.
A caso no es tan grande el universo y tan insignificantes nosotros, como para creer que estamos solos en el medio de la nada. Y en el caso contrario, por qué tiene que ser nuestro planeta el único que pueda tener vida y de este nacer el creador de todo.
Decir no existe Dios ofende a aquellos creyentes que han vivido experiencias asombrosas, tal vez difíciles de comprobar, pero para tal caso, ellos defienden con su vida el hecho de tener una experiencia, relativamente cercana a Dios. Tengo una admiración exagerada por sus convicciones y sus ganas de hacer las cosas de la forma más correcta. Claro que si hablamos de los verdaderos e intachables creyentes.
Decir que Dios existe y es el creador de todo cuanto se ve. Ofende y hace sentir cómo tontos, a aquellas personas que han vivido dedicados a descubrir el inicio de todas las cosas. Años de investigación y una inversión enorme de estudio. Para explicar metódicamente la chispa de energía, la chispa de vida o la chispa divina que generó la vida en este complejo universo.
Todo se resume a unos cálculos no completamente comprobados.
Al igual que creer que Dios creó el universo en “siete días”, y al hombre lo hizo de “barro”. Es difícil comprobar también que “todo” se originó de un “accidente” y que todo lo que vemos sea obra de un azar creador.
En este caso lo escépticos y los agnósticos tenemos las de ganar. No podemos afirmas completamente cuál de estas tesis son correctas, al menos no, hasta que haya una prueba completamente certera y creíble. La cual nunca va a existir, y este problema se llevará miles de años más. Claro hasta donde el agua y el sol le permitan al planeta tierra.
Entonces, ¿En qué debemos creer?: La idea de tener un creador para todo lo existente desde que el ser humano tiene uso de razón. Es en resumen la necesidad que tenemos todos de seguir a alguien más. Y cómo todas las personas tenemos defectos y morimos. Pues que mejor que seguir a algo inmortal, con una expresión física que fácil se puede confundir con lo divino.
Ahora si les doy la idea de mezclar lo sagrado con lo emocional y lo científico. Tal vez podamos crear nuestra propia religión sin necesidad de hacer una política corrupta y lucrativa dentro de alguna organización religiosa que implique poder.
Quizá los antiguos sabios bíblicos entendieron algo de lo que es la mínima parte de la materia, o lo supusieron. Y ese nombre de “Adán” no corresponde a una persona si no a un ser, una célula, sitiada en el barro, que se juntó con otra célula llamada “Eva” y así originaron la biodiversidad de elementos vivientes hasta llegar al ser humano razonable. ¿Pero quien creó esas células?
Es una idea muy fuera de lo normal la mía. Pero hay libros como la Biblia que se deben respetar, por los años de haber sido escritos o por el importante arraigo cultural que tienen en algunos países. Y sencillamente tomo el nombre de unos personajes escritos en la biblia para darle un sentido más razonable que las metáforas usadas en este sagrado y complejo libro con abundante riqueza literaria.
¿Entonces quien es Dios y quien fue Jesús?
Acá viene la explicación emocional y más importante para mí.
Yo creo, y es mi forma de sentir, que el hombre más sabio de la historia, el más puro fue Jesús. Quien fue asesinado principalmente por aquellos ascendientes de las personas que hoy se rasgan las vestiduras en el Vaticano.
Creo que Jesús dejó de existir como un verdadero rebelde, que predicó del amor y a pesar de haber sido asesinado con odio, nunca dejó de ser firme en sus convicciones. Pero algo que no creo de la muerte de Jesús es que haya resucitado, nadie lo puede hacer, la vida es una y creo q se debe vivir al extremo, cómo la vivió aquel gran maestro hace poco más de dos mil años.
Ahora todos tenemos dioses al final. Algo que nos inspira a seguir, que le da vida y razón a lo que podemos creer. Algunos son dioses malos y otros buenos, y otros simplemente son objetos inertes que nunca van a salvarte la vida ni dar la suya por ti.
Mi dios está basado en sentimientos, se podría decir. Dicen los religiosos que “Dios es amor”, y esa frase me encanta. Pero yo la pondría en otro orden; “Amor es Dios”.
El amor es el motor que hace girar al mundo, sin él, si el amor estuviese extinto, el mundo se destruye. Si se llena de odio el mundo sería el infierno. El odio, para mí, es el conocido diablo que todos dicen temer, sin saber que tal vez lo tienen cerca en cualquier pensamiento oscuro, por más pequeño que sean, pues del odio derivan todos esos anti valores, y sentimientos que percuden el alma de cualquier ser pensante.
Para mí dios o él diablo no es un ser, si no un sentimiento; fuerte, encubridor y dominante, que te hace ser mejor o peor.
Dios es el sentimiento de amor que enrumba tu vida de alguna manera correcta. Dejando de lado las diferencias, prejuicios y desigualdades sociales que están tan marcadas en nuestra “Querida sociedad” y en el mundo en sí.
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